No te des por vencido, aun vencido ...

martes, 7 de octubre de 2008

No estamos solos


Nunca estamos solos porque hasta en las cosas más insólitas encontraremos a alguien quién nos ayude a realizar todo aquello que anhelamos, tal como se demuestra en la foto.

Aunque mi padre aprendió a manejar un carro de verdad siempre tuvo curiosidad por saber que se sentía al manejar un chachicar de pedales para niños ya que durante su niñez no tuvo oportunidad de hacerlo. Mis hijos le ayudaron a satisfacer esa curiosidad.

Este es un simple ejemplo comparado con cosas más trascendentales en la vida. Todo es posible, el límite lo ponemos nosotros mismos.

4 comentarios:

Marco Escobedo dijo...

Es una bella foto amiga, ademas que uno con la edad como que empieza a regresar a su infancia, empieza un proceso en el que tratamos de entender mejor la vida. Justo hice ahora un articulo sobre lo que muestras, el amor entre padres e hijos, si puedes entra a mi blog.Besos :)

Judith Espinoza Portuondo dijo...

Hola Marco, gracias por el comentario. La foto me gusta mucho también por que muestra a mi padre juguetón y travieso. A pesar que ya no está con nosotros, pero aquellos lindos recuerdos perduran y nos alegran el espíritu compensando, tal vez de alguna manera, el gran vacío que dejó su partida.
Te cuento que visité nuevamente tu blog. Gracias por los artículos tan interesantes que compartes con todos nosotros.
Un fuerte abrazo para ti!!

Federico A. Domingo dijo...

Me gustó este post: simple y emotivo a la vez.
Son esos instantes en que lo cotidiano se vuelve mágico, como dice la canción de un músico argentino:
http://tinyurl.com/barx48 (ver canción en YouTube).
http://tinyurl.com/blbcx5 (letra)

Judith Espinoza Portuondo dijo...

Hola Federico, gracias por visitarme y por tu comentario. La foto que aprecias en este post es de hace 10 años atrás aproximadamente. Cuando en aquel entonces vi a mi padre jugando con mis hijos, sólo atiné a tomar varias fotos sin imaginar que hoy en día serían de mucho valor para nuestra familia y más aún saber que serían la inspiración de aquello que escribo. Mi querido viejito...lo sigo amando y respetando y así será por siempre...

Gracias nuevamente Federico...ahhhh y tienes razón "son instantes en que lo cotidiano se vuelve mágico".
Un fuerte abrazo.
Desde Lima-Perú hasta La Rioja- Argentina