No te des por vencido, aun vencido ...

domingo, 9 de marzo de 2008

La valentía de ser yo misma

Si estoy amparada bajo los artículos de La Constitución Política del Perú (ver al final la referencia) ¿por qué he sentido miedo de ser yo misma y actuar con libertad?

El sentir miedo mutila y paraliza; no permite al ser humano realizarse en su ser. Para realizar nuestro destino, debemos hacer acopio de valentía e intrepidez. La conveniencia de lo conocido nos ofrece refugio, seguridad y tranquilidad; tal vez esa sea la razón por la cual a veces callamos, hablamos bajito o nos hacemos de la vista gorda.

La Constitución del Perú y cualquier Declaración por los Derechos Humanos no tiene mayor significado si antes no tomamos conciencia de nuestra verdadera libertad. Y ¿de dónde proviene la verdadera libertad?.

La verdadera libertad está ligada directamente con lo más profundo de nuestro ser. La verdadera libertad es la libertad espiritual. Entender esto me tomó mucho tiempo, durante casi toda mi vida me dediqué a buscar otra clase de libertad, llámese económica, cultural, social y a pesar de ello aún no me sentía libre.

La libertad no tiene nada que ver con el matrimonio, con leyes o si trabajas como independiente o dependiente; tampoco no tiene que ver con estar en la cárcel o en las calles. La verdadera libertad no te ata ni condiciona.

Me vi a misma con muchos miedos, frustraciones, recuerdos, sueños e ilusiones ... lloré frente a mi y comprendí todo.

El miedo que algún día me paralizó sigue dentro de mi, no puedo deshacerme de él; es inherente al ser humano. Entonces ¿cómo puedo superar mis miedos?. La perfección de la creación del mundo radica en la dualidad. A más miedo más valentía. Y ¿de dónde saco valentía?. En igual forma la valentía es inherente a nuestro ser.

Todo ser humano es capaz de lograr cosas aparentemente increíbles. No nos engañemos más. Vivir con prejuicios, con miedo es como estar muerto en vida. Dicen que la mejor forma de vivir es vivir peligrosamente. En cierto modo esta afirmación es acertada teniendo en cuenta que el riesgo está presente en todo momento de nuestra vida. Callar o hablar tiene sus repercusiones; caminar, dormir, leer, correr, comer, nadar, mirar ... todo, absolutamente todo lo que hagamos o dejemos de hacer influirá en alguna medida en nuestro destino y por ende en nuestro entorno.

En conclusión, el propósito fundamental de nuestra existencia es vivir en libertad. Libertad de ser uno mismo, asumiendo retos, tomando decisiones según convenga. No permitamos que el miedo nos mutile una vez más.

EL CONGRESO CONSTITUYENTE DEMOCRÁTICO, INVOCANDO A DIOS TODOPODEROSO, OBEDECIENDO EL MANDATO DEL PUEBLO PERUANO Y RECORDANDO EL SACRIFICIO DE TODAS LAS GENERACIONES QUE NOS HAN PRECEDIDO EN NUESTRA PATRIA, HA RESUELTO DAR LA SIGUIENTE CONSTITUCION:
TÍTULO I
DE LA PERSONA Y DE LA SOCIEDAD
CAPÍTULO I
DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA PERSONA
Artículo 1°. La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado.
Artículo 2°. Toda persona tiene derecho:
1. A la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física y a su libre desarrollo y bienestar. El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece.
2. A la igualdad ante la ley. Nadie debe ser discriminado por motivo de origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica o de cualquiera otra índole.
3. A la libertad de conciencia y de religión, en forma individual o asociada. No hay persecución por razón de ideas o creencias. No hay delito de opinión. El ejercicio público de todas las confesiones es libre, siempre que no ofenda la moral ni altere el orden público.
...
8. A la libertad de creación intelectual, artística, técnica y científica, así como a la propiedad sobre dichas creaciones y a su producto. El Estado propicia el acceso a la cultura y fomenta su desarrollo y difusión.
...
19. A su identidad étnica y cultural. El Estado reconoce y protege la pluralidad étnica y cultural de la Nación.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

En que pensabas cuando te tomaron esa foto???.Interesante punto de vista al parecer el miedo nos acompaña a cada paso.

Judith Espinoza Portuondo dijo...

Estimado anonimo: Realmente no recuerdo en que pensaba cuando me tomaron esa foto. Y si, tanto el miedo como el valor aunque sean opuestos, pero ambos son inherentes al ser humano y cada quien en determinado momento lo expresa a su manera.